1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, yo me arrepiento sinceramente de haberos ofendido porque sois infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas, y porque aborrecéis el pecado; yo tomo la firme resolución, con la ayuda de vuestra gracia, que no dudo me concederéis, de no volver a cometer en lo sucesivo ningún pecado mortal ni aun venial consentido; de conformar todas mis acciones y deseos a vuestra voluntad santísima; de confesar todas mis culpas y de satisfacer vuestra divina justicia por medio de una saludable penitencia. Haced ¡oh Dios mío y Señor mío! que así lo haga. Amén.
Oración para todos los días
¡Oh Verbo divino, soberano Señor y Rey de reyes! ¡Oh digno descendiente de Jessé, llave misteriosa de David y cetro dominador del pueblo de Israel! ¡Oh Emmanuel y legislador supremo, dulcísimo Niño Jesús de Praga, esposo de las almas, que por redimirlas y salvarlas habéis querido descender del seno de vuestro Eterno Padre a las entrañas de una Virgen purísima! A vuestros sacratísimos pies me arrojo, divino y hermosísimo Niño, y os adoro con el más profundo anonadamiento, con aquella fe con que antes lo hicieron los pastores y los magos en Belén: imprimid en mi alma las disposiciones de fe, de amor, de reconocimiento y generosidad con las cuales debo practicar esta devota Novena, consagrada a vuestra honra y gloria, y dignaos concederme, por la intercesión poderosa de la Sacratísima Virgen María, vuestra Madre, y del bondadoso Patriarca San José, vuestro padre nutricio, el que mi alma sea purificada de todos sus pecados y afirmada más y más en vuestro divino servicio; otorgadme también, Niño amabilísimo, la gracia particular que imploro de vuestro generoso Corazón.
Os lo pido por esta sagrada y milagrosa imagen vuestra, en la cual tanto os complacéis según lo demuestran las innumerables gracias y continuos beneficios de todo género, que tan abundantemente derramáis por medio de ella, no sólo sobre los felices habitantes de Praga, sino sobre los fieles todos del mundo entero donde es honrada y venerada. No desoigáis, Señor, mis súplicas, antes bien atendedlas y despachadlas favorablemente. Amén.
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias
♥ y luego exponer el favor que se solicita en esta Novena.
Concluir con la oración del día de la Novena que corresponda.
2 · Día octavo: Juez benigno
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria.»— Mt 25, 31
Reflexión
El mismo Niño de Belén volverá al final de los tiempos como Rey y Juez. La imagen de Praga ya lo anuncia: lleva corona y el mundo en la mano. No es para asustarnos: quien ha vivido cerca de Él lo encontrará como un Juez benigno, como un amigo. Lo que importa es escuchar hoy sus inspiraciones.
Oración del día
Amabilísimo Niño Jesús de Praga, Esposo divino de nuestras almas, que después de haber venido para salvar a los hombres, vendréis nuevamente a juzgarlos, manifestando los esplendores de vuestra eterna generación del Padre, que ocultasteis para haceros accesible a los hombres, y haréis brillar toda vuestra gloria para confusión de los que hayan abusado de vuestra gracia: ayudadme para que siga ahora vuestras inspiraciones, Redentor mío, y pueda veros aquel día como Juez benigno y apacible. Amén.
3 · Oración de salida
Rezada la oración del día, se termina santiguándose.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa