Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 28 de marzo. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día tercero: Las almas fieles
«Hoy tráeme a todas las almas piadosas y fieles, y sumérgelas en el océano de mi misericordia. Ellas me consolaron en el camino de la cruz: fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.»— Diario, 1214
Reflexión
¡Domingo de Resurrección! Jesús vive, y hoy nos pide que le llevemos a los que le son fieles: las abuelas que rezan el rosario, los que van a Misa cada domingo aunque les cueste, los que sirven en silencio en la parroquia. En su Pasión, esa fidelidad sencilla fue para Él un consuelo. También nuestra pequeña fidelidad le consuela.
Oración del día
Jesús misericordiosísimo, que desde el tesoro de tu misericordia repartes a todos tus gracias con abundancia: recíbenos en la morada de tu Corazón compasivo y no nos dejes salir nunca de él. Te lo pedimos por el amor inconcebible en que arde tu Corazón por el Padre celestial.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles, herencia de tu Hijo. Por su dolorosa Pasión, concédeles tu bendición y rodéalas siempre de tu protección, para que no pierdan el amor ni el tesoro de la santa fe, sino que, con todos los ángeles y los santos, glorifiquen tu inmensa misericordia por los siglos sin fin. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa