Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 29 de marzo. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día cuarto: Los que aún no le conocen
«Hoy tráeme a los que todavía no creen en Dios y a los que aún no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga Pasión, y su celo futuro consolaba mi Corazón. Sumérgelos en el océano de mi misericordia.»— Diario, 1216
Reflexión
Hoy pensamos en quienes no creen o no conocen a Jesús: quizá un hijo, un nieto, un amigo, un compañero de trabajo. No hace falta discutir con ellos; hace falta quererlos y rezar por ellos. Jesús ya pensaba en ellos en la cruz, y cuenta con que un día lleguen a amarle con pasión. Nuestra oración y nuestra alegría pueden abrirles la puerta.
Oración del día
Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero: recibe en la morada de tu Corazón misericordioso las almas de quienes todavía no creen en Dios y de quienes aún no te conocen. Que los rayos de tu gracia las iluminen, para que también ellas, junto con nosotros, alaben tu admirable misericordia; y no las dejes salir de la morada de tu Corazón compasivo.
Padre Eterno, mira con misericordia las almas de quienes no creen en ti y de quienes aún no te conocen, que también están encerradas en el Corazón compasivo de Jesús. Atráelas a la luz del Evangelio. No saben qué gran felicidad es amarte. Haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa