Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 2 de abril. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día octavo: Las almas del purgatorio
«Hoy tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi Sangre refresquen su ardor. Todas esas almas son muy amadas por mí. Está en tu mano aliviarlas: ofrece por ellas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia.»— Diario, 1226
Reflexión
Hoy rezamos por los difuntos que todavía se purifican antes de ver a Dios: nuestros padres, abuelos, amigos. Jesús nos recuerda que podemos ayudarles con nuestra oración, con la Misa ofrecida por ellos, con las indulgencias y con las obras de caridad. Es una forma muy concreta de seguir queriéndoles.
Oración del día
Jesús misericordiosísimo, que dijiste que quieres misericordia: te ruego que recibas en la morada de tu Corazón compasivo a las almas del purgatorio, que te son muy queridas y que, sin embargo, deben satisfacer a tu justicia. Que los torrentes de Sangre y Agua que brotaron de tu Corazón apaguen las llamas del fuego que las purifica, para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio, encerradas en el Corazón compasivo de Jesús. Te suplico, por la dolorosa Pasión de tu Hijo y por toda la amargura que inundó su alma santísima: muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justa mirada. No las mires sino a través de las llagas de Jesús, tu Hijo amadísimo, porque creemos que tu bondad y tu compasión no tienen medida. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa