Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 1 de abril. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día séptimo: Los que alaban su misericordia
«Hoy tráeme a las almas que veneran y glorifican de modo especial mi misericordia, y sumérgelas en ella. Son las que más compadecieron mi Pasión y penetraron más hondo en mi espíritu. Son imagen viva de mi Corazón compasivo. En la vida futura brillarán con un resplandor especial, y a cada una la defenderé de modo especial en la hora de la muerte.»— Diario, 1224
Reflexión
Jesús prometió defender en la hora de la muerte a quienes veneren y difundan su misericordia. Ser apóstol de la misericordia no es cosa de unos pocos: es perdonar, ayudar al que lo necesita y contar a otros que Dios es bueno. Una palabra de consuelo, una estampa de Jesús misericordioso regalada a tiempo, una coronilla rezada junto a un enfermo.
Oración del día
Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo: recibe en la morada de tu Corazón compasivo las almas que veneran y glorifican de modo especial la grandeza de tu misericordia. Son almas fuertes con el poder mismo de Dios; en medio de toda aflicción y contrariedad avanzan confiando en tu misericordia, unidas a ti, oh Jesús, y llevan sobre sus hombros a la humanidad entera. No serán juzgadas con severidad, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.
Padre Eterno, mira con misericordia las almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, tu misericordia insondable, y que están encerradas en el Corazón compasivo de Jesús. Son un Evangelio vivo: sus manos están llenas de obras de misericordia y su espíritu, rebosante de alegría, canta al Altísimo el himno de la misericordia. Te suplico, oh Dios, que les muestres tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús: Él mismo defenderá como gloria suya, durante la vida y sobre todo en la hora de la muerte, a las almas que veneren su misericordia infinita. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa