✝ Novenas en AudioCalendario
Novena a la Virgen Milagrosa · Día 9 de 9

A María deben recurrir los pecadores

Texto completo y audio del día noveno

Escuchar el día 9 completo · Este audio lee el texto de abajo, con pausas para rezar

Si empezaste el 18 de noviembre, hoy es 26 de noviembre. Descargar el audio (MP3)

1 · Oración de entrada

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Oraciones preparatorias para todos los días

Jaculatoria. ¡Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!

Invocación. Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestro socorro y reclamado vuestra asistencia haya sido abandonado de Vos. Con esta confianza a Vos corremos, oh Virgen de las vírgenes; y, gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos postramos a vuestros pies. Oh Madre del Verbo, no despreciéis nuestras súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

A continuación, se lee la meditación del día.

2 · Día noveno: A María deben recurrir los pecadores

«Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos.»— Lc 15, 7

Meditación

¡Pobres pecadores! ¡Cuán dignos son de compasión! Ilusionados con las apariencias de felicidad que sus culpas les ofrecen, no reparan en las graves injurias que a Dios infieren con su rebeldía, ni en la crueldad con que laceran el corazón de su Inmaculada Madre, ni en la responsabilidad que contraen, haciéndose dignos de los más espantosos castigos del Cielo para el tiempo y para la eternidad. ¿Quién dará luz a su entendimiento para que vean el abismo de males a que se hallan abocados, y energía a su corazón para aborrecer lo que aman y amar lo que miran con indiferencia? ¿Y quién aplacará al Juez supremo, justamente irritado con tantas prevaricaciones?

¿Quién sino nuestra compasiva Madre, llamada con justicia Refugio de pecadores, porque, como dice San Anselmo, acoge con afecto maternal al pobre pecador a quien todo el mundo desprecia? Acudamos, pues, a María, llenos de arrepentimiento y dolor de nuestras culpas; prometámosle sinceramente la enmienda, y Ella nos restituirá a la amistad de su Hijo.

Para rezar hoy

Refugio de pecadores, acógeme a mí y a todos los que se han alejado de Dios. Llévanos de tu mano a la amistad de tu Hijo. Amén.

3 · Oración de salida

♥ Medítese lo dicho y, con entera confianza en la Santísima Virgen, pídase la gracia particular que se desee obtener mediante su intercesión.

Súplicas

Oh Madre del amor hermoso, purísima María, por la manifestación de vuestra santa Medalla, inflamad nuestros corazones en el amor divino, para que insensibles a las cosas terrenas, solo suspiren por las celestiales y eternas.

Avemaría.

Oh refugio de pecadores, poderosísima María, por la manifestación de vuestra santa Medalla, tened piedad de nuestras culpas y miserias y alcanzadnos la gracia de morir antes que pecar.

Avemaría.

Oh puerta del paraíso, dulcísima María, por la manifestación de vuestra santa Medalla, concedednos la perseverancia en el bien, morir santamente y participar de vuestra gloria en los cielos.

Avemaría.

Ofrecimiento

Oh Milagrosa Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, prosternados a vuestras plantas os encomendamos nuestros corazones, nuestros afectos, nuestros intereses, la salud de nuestros cuerpos, la salvación de nuestras almas, la paz de nuestras familias y el bienestar de nuestro pueblo. Velad por nosotros desde los cielos, apartadnos de todo peligro, endulzad nuestros pesares, santificad nuestros trabajos y colmadnos de vuestras gracias y virtudes, oh siempre Virgen y siempre Madre y siempre buena, María.

V. Oh María sin pecado concebida.

R. Rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

Oración final

Jesús, Dios nuestro, que quisiste esclarecer a tu bienaventurada Madre, la Virgen María, Inmaculada ya desde su origen, con multitud de milagros: concédenos que por la invocación constante de su patrocinio consigamos las eternas alegrías del cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

¿Prefieres tenerla en el móvil o impresa en letra grande?
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa