Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 30 de marzo. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día quinto: Los hermanos separados
«Hoy tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el océano de mi misericordia. En mi amarga Pasión desgarraban mi Cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Cuando vuelven a la unidad de la Iglesia, se curan mis heridas y así alivian mi Pasión.»— Diario, 1218
Reflexión
Jesús rezó en la Última Cena para que todos fuéramos uno. Las divisiones entre cristianos le duelen como heridas en su propio Cuerpo. Hoy rezamos por la unidad: entre las Iglesias, pero también dentro de nuestras familias y parroquias, donde a veces hay hermanos que no se hablan. La misericordia empieza por dar el primer paso.
Oración del día
Jesús misericordiosísimo, que eres la bondad misma y no niegas la luz a quienes te la piden: recibe en la morada de tu Corazón compasivo las almas de nuestros hermanos separados y atráelas con tu luz a la unidad de la Iglesia. No las dejes salir de la morada de tu Corazón compasivo, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.
Padre Eterno, mira con misericordia las almas de nuestros hermanos separados, que han malgastado tus bienes y abusado de tus gracias, perseverando obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga Pasión, que sufrió también por ellos, pues también ellos están encerrados en su Corazón compasivo. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa