Si empezaste el 26 de marzo, hoy es 31 de marzo. Descargar el audio (MP3)
1 · Oración de entrada
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y se abrió un océano de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia divina, envuelve al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío. (tres veces)
♥ Presenta en silencio a Jesús misericordioso la intención de esta novena.
A continuación, se reza la oración del día correspondiente.
2 · Día sexto: Los humildes y los niños
«Hoy tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en mi misericordia. Son las que más se parecen a mi Corazón. Ellas me fortalecieron en mi amarga agonía. Sobre ellas derramo torrentes de gracias, porque solo el alma humilde es capaz de recibirlas.»— Diario, 1220
Reflexión
Los niños confían sin reservas y los humildes no se creen con derecho a nada: por eso Dios puede llenarlos. Hoy rezamos por los niños de nuestra familia, por los que sufren y por los que todavía no han nacido. Y pedimos para nosotros un corazón sencillo, que no se crea mejor que nadie y que sepa recibir la misericordia como un regalo.
Oración del día
Jesús misericordiosísimo, que dijiste: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón»: recibe en la morada de tu Corazón compasivo las almas mansas y humildes y las de los niños pequeños. Ellas llenan de alegría el cielo entero y son las predilectas del Padre celestial; son como un ramo perfumado ante el trono de Dios, que se deleita en su fragancia. Tienen su morada permanente en tu Corazón compasivo, oh Jesús, y cantan sin cesar un himno de amor y de misericordia.
Padre Eterno, mira con misericordia las almas mansas y humildes y las de los niños pequeños, encerradas en la morada del Corazón compasivo de Jesús. Son las que más se asemejan a tu Hijo, y su fragancia sube desde la tierra hasta tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor y la complacencia que tienes en estas almas: bendice al mundo entero, para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
3 · Oración de salida
Coronilla de la divina misericordia
Se reza con un rosario común. Jesús pidió rezarla especialmente a las tres de la tarde, la hora de la misericordia.
Al comenzar:
Padrenuestro, Avemaría y Credo.
En la cuenta grande de cada decena:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
En las diez cuentas pequeñas:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al terminar las cinco decenas, tres veces:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oración final
Dios eterno, cuya misericordia no tiene fin y cuyo tesoro de compasión es inagotable: vuelve hacia nosotros tu mirada bondadosa y aumenta en nosotros tu misericordia, para que en los momentos difíciles no desesperemos ni nos desanimemos, sino que nos entreguemos con gran confianza a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.
Jesús, en ti confío.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
La versión completa trae un día por página con casillas de «rezado», el recuadro «Mi petición», una pregunta y un propósito cada día, y la versión imprimible con un código QR en cada día. Ver la novena completa